Las proposiciones subordinadas adverbiales se caracterizan porque ejercen en la oración compuesta la misma función que ejercería un adverbio; es decir, modifican a un verbo o a la proposición principal. Distintas clases de palabras, tales como preposiciones, adverbios, conjunciones o locuciones preposicionales pueden hacer de nexos de las proposiciones subordinadas adverbiales.

Tradicionalmente las proposiciones subordinadas adverbiales se clasifican en propias e impropias.

  1. Adverbiales propias

Se llaman así las que ejercen las mismas funciones que los adverbios, por los cuales se pueden sustituir. Son las de lugar, tiempo y modo.

  1. Adverbiales impropias

Se llaman así las que no se pueden sustituir por un adverbio. Son las condicionales, causales, concesivas y finales.

  1. Las proposiciones subordinadas adverbiales propias

Subordinadas de lugar

Indican el lugar donde transcurre la acción del verbo principal.
El nexo que las introduce es el adverbio donde.

Ejemplo:
Compra un apartamento donde más se revalorice.

Subordinadas de tiempo

Precisan el tiempo en el que ocurre la acción del verbo principal.
Algunos de los nexos que las introducen son cuando, apenas o en cuanto.

Ejemplos:
Lo confirmaremos cuando lo digas.
Apenas conocieron los resultados, salieron a celebrarlo.
Intenta acabar el trabajo en cuanto puedas.

Subordinadas de modo

Señalan la manera como se realiza la acción del verbo principal.
Algunos de los nexos que las introducen son como, según o como si.

Ejemplos:
El equipo entrenó como estaba previsto.
Prepararemos el examen según nos parezca.
Se comporta como si tuviese deudas acuciantes.

  1. Las proposiciones subordinadas adverbiales impropias

Subordinadas condicionales
Introducen la condición imprescindible para que se lleve a cabo lo dicho en la proposición principal.
Algunos de los nexos que las introducen son si, con la condición de que, a menos que.

Ejemplos:
Si hubieras trabajado, habrías cotizado a la Seguridad Social.
Os haré caso con la condición de que después vosotros respetéis lo pactado.
No pediremos clemencia a menos que ellos muestren arrepentimiento.

Subordinadas causales
Explican la razón por la que se produce la acción de la proposición principal.
Algunos de los nexos que la unen a la principal son porque, ya que, dado que.

Ejemplos:
Luchará hasta el final porque sabe que es su última oportunidad.
No podrá ir aquel día ya que hay una huelga de trenes.
Dado que te has rendido, sería bueno que en lo sucesivo no presumieses de valiente.

Subordinadas concesivas
Señalan una contrariedad o un obstáculo, aunque estos no impiden que se realice lo dicho en la proposición principal.
Algunos nexos concesivos son aunque, a pesar de que, si bien.

Ejemplos:
Aunque se lo supliques, no te lo devolverá.
A pesar de que atraviesa por una mala racha, siempre tiene una palabra de ánimo para los amigos.
Si bien parecía que iba a desfallecer, al final sacó fuerzas y pudo acabar la prueba.

Subordinadas finales
Muestran el objetivo que se pretende al realizar la acción principal.
Algunos nexos que las encabezan son para que, con el objeto de que, a fin de que.

Ejemplos:
Le han comprado un ordenador para que trabaje más a gusto.
Te da la razón en todo con el objeto de que le ayudes en la redacción de su monografía.
Ha entrado con mucha fuerza en el trabajo a fin de que tengan en cuenta su opinión.